Reflexiones sobre la Gnosis.

REFLEXIONES SOBRE LA GNOSIS
A la gloria del G∴A∴D∴U∴

 

El lenguaje humano es un código de comunicación interpersonal. Desde el an del lenguaje verbal -oral y escrito- ¿qué se entiende generalmente por el término en cuestión?.

Gnosis proviene del griego γνῶσις, conocimiento. Se refiere al conocimiento absoluto e intuitivo, especialmente de la divinidad, que pretendían alcanzar los gnósticos. Este conocimiento pretende unificar los aspectos opuestos.

El gnosticismo fue una doctrina filosófica y religiosa de los primeros siglos de la Iglesia, mezcla de la cristiana con creencias judaicas, griegas -fundamentalmente platónicas- y orientales, que se dividió en varias doctrinas, escuelas y sectas que buscaban obtener un conocimiento intuitivo y misterioso de las cosas divinas.

El gnosticismo es un conjunto sincrético de distintas ideas filosóficas y religiosas que se mezclaron y confundieron con el desarrollo del cristianismo primitivo durante los tres primeros siglos después del nacimiento de Jesús. Su origen fue pagano pero su principal desarrollo lo alcanzó como dentro del cristianismo primitivo llegando a ser considerado una doctrina herética.

Su consideración de herejía cristiana se debía a que los gnósticos creían que los iniciados no se salvan por la fe en el perdón gracias al sacrificio de Cristo sino que se salvan mediante la gnosis, conocimiento introspectivo de lo divino, que es un conocimiento superior a la fe y que el ser humano es capaz de salvarse a sí mismo.

El pensamiento gnóstico tiene unas características que son comunes y comparten sus múltiples escuelas. Estas son las siguientes.

Su carácter iniciático. Así ciertas doctrinas secretas del Cristo estaban destinadas a ser reveladas sólo a un grupo selecto de iniciados. La gnosis era el conocimiento supremo de las verdades trascendentes solamente al alcance de iniciados que llevaba a la salvación.

Su carácter dualista. Enfrenta la materia al espíritu como par de opuestos. El ser humano sólo podía acceder a la salvación a través de la pequeña chispa de divinidad que era el alma o espíritu. Sólo a través de la conciencia de la propia alma, de su carácter divino y de su acceso introspectivo a las verdades trascendentes sobre su propia naturaleza podía el alma liberarse y salvarse. El pensamiento de Platón, sobre todo el concerniente acerca del dualismo materia-espíritu y la introspección como vía de acceso al conocimiento superior, influyeron mucho en la aparición del gnosticismo. Así mismo este pensamiento dualista influido también por otras escuelas de pensamiento del tiempo-eje como el zoroastrismo fue a su vez el origen del maniqueísmo.

Los gnósticos creían que todo espíritu era divino, incluyendo la parte espiritual del hombre, su alma que no necesitaba a nadie para salvarse a sí mismo; Cristo había sido enviado a revelar esa verdad. El creador de la materia, Demiurgo sería un ser representante del Mal y opuesto al verdadero Ser Supremo del cual surgió. Por encima de todos los seres está Dios, un ser perfecto e inmanente, inmutable e inaccesible, cuya propia perfección hace que no tenga relación alguna con el resto de seres imperfectos. El creo todos los seres incluyendo el Demiurgo que en su maldad crea el mundo, la materia, encadenando la esencia espiritual de los hombres a la prisión de la carne. Así se libra una batalla en el mundo entre los dos opuestos, el bien y el mal, la materia, la forma y el espíritu, la sustancia. Los humanos en los que predomina el espíritu, los iniciados, los que pueden alcanzar la salvación a través de la gnosis, estarían jerárquicamente muy por encima que aquellos seres humanos en los que predomina el cuerpo que tienen muy lejana la salvación. Los primeros pueden guiar a los segundos a alcanzar la salvación.

Muchos gnósticos, influenciados por el platonismo y las filosofías orientales, creían en el retorno cíclico de las almas a la prisión de la materia por la reencarnación, ciclo que el iniciado buscaba romper mediante la gnosis. Desde una perspectiva sincrética, en esto mantenía un paralelismo con el pensamiento hinduista (samsara) y por supuesto con el de algunos filósofos griegos presocráticos, sobre todo la hermandad-escuela pitagórica que a su vez seguro que fueron influidos por el hinduismo.

Este concepto del gnosticismo más extendido en el Occidente cristiano es pues básicamente dualista conformada por la unión de pares opuestos (cero/uno, positivo/negativo, blanco/negro, forma/sustancia, materia/espíritu, bien/mal, …) excluyentes aunque cíclicos.

Se llama dualismo (del latín duo, dualis: dos, dual) a la doctrina que afirma la existencia de dos principios supremos, increados, contornos, independientes, irreductibles y antagónicos, uno del bien y otro del mal, por cuya acción se explica el origen y evolución del mundo. También se refiere a las doctrinas que afirman dos órdenes de ser esencialmente distintos. En el primer caso se trata del dualismo en el sentido más estricto y usual del término, y se puede llamar dualismo teológico, cosmogónico -relativo al origen del cosmos- o religioso; en el segundo caso se puede hablar de un dualismo filosófico o metafísico, radicalmente opuesto al panteísmo y el holismo.

Asimismo su opuesto es el monismo que son todas aquellas posturas filosóficas que creen que el universo está constituido por un solo arjé o sustancia primaria. Para los monismos materialistas todo es materia, mientras que para los espiritualistas y para el idealismo –que afirma que el principio básico del universo es mental- ese principio único sería el espíritu. Monistas eran los antiguos filósofos del hinduismo, para los que lo percibido por los sentidos y las relaciones de causalidad cotidianas son una ilusión ya que sólo hay una realidad, Dios que Es esa causa primera que explica el resto del universo. Para los filósofos monistas materialistas contemporáneos la materia formada en la Gran Explosión (Big Bang) originó el universo y sólo esta materia explica la realidad.

En la antigua filosofía china se utilizan los términos yin y yang para indicar la dualidad de todo lo existente en el universo, pero considera que va más allá de dos principios supremos e irreductibles y pudiendo ser aplicados a cualquier objeto o situación.

La escuela Vedanta Advaita es una de las tradiciones monistas, la más antigua, que propugnan la no-dualidad del mundo y pertenece a la filosofía Vedanta dentro del Sanatama Dharma, la Religión Eterna de la India, llamada por los occidentales Hinduismo. Su creencia principal es el reconocimiento de un Dios energia o un Dios abstracto, no persona. Vedanta significa más allá o el final de los Vedas y Advaita significa no-dual.

La doctrina Vedanta es una Darshana, una de las seis diferentes doctrinas existentes en el hinduismo. El término darshana significa visión y aparición -el acto de mostrarse- y proviene de la raíz sánscrita dris que significa ver, y se aplica a la visión de lo divino. La escuela Vedanta se basa en los Prasthanatray que son textos canónicos compuestos de los Upanishads, el Bhagavad Gita y los Brahma Sutras. Los Upanishads constituyen las partes finales de los Vedas que son los textos básicos de toda la superestructura del Sanatana Dharma y son llamados sruti o textos «oídos» o que carecen de autor, ya que fueron escuchados por los videntes antiguos, los rishis, los sabios (auténtica iniciación y gnosis). El vedanta, por tanto, está constituido por los comentarios a los Upanishads.

No obstante en esta ancestral tradición religiosa y filosófica que es el hinduismo también existen enfoques opuestos ya que también hay dos grandes grupos de pensadores, los monoteístas o teístas que conviven con los monistas, los no dualistas o advaita. El monoteísmo considera a Brahman como un Dios personal (Isvara); Saguna-Brahman, el Brahman con atributos (gunas) y Nirguna Brahman, el Brahman sin atributos, más allá de los gunas. Advaita se refiere a la identidad del Yo (Atman) y del Todo (Brahman).

Brahman es el Absoluto, es el en sí no-dual de todo lo que es y es idéntico a Atman, el en sí o fondo último del yo. Para poder experimentarlo, en la meditación hay que percibir que es «Uno sin segundo», no es opuesto a lo relativo, porque no entra dentro del ámbito de los opuestos; lo relativo es una manera limitada de ver lo Absoluto.

El advaita vedanta es una expresión de la Filosofía perenne y universal y tiene muchos elementos comunes que comparte con el budismo chan y el zen, el taoísmo, el sufismo y los místicos cristianos, especialmente, la mística de los fundadores de la Orden Carmelitas Descalzos.

Tao o Dao es el significado más importante en la antigua filosofía china y es el fundamento del taoísmo. Se podría traducir como el camino, la vía, el método, la dirección o el curso principal, en su versión japonesa se le llama Do. En la antigua China esta palabra se comenzó a utilizar de forma habitual con un significado más espiritual y filosófico para hacer referencia al Camino de la Naturaleza o Camino de los Cielos. Las enseñanzas de sabios como Lao-Tsé y Confucio predicaban el abandono de nuestro propio camino para seguir, en su lugar, el Gran Camino. El sinograma que representa al Tao es un antiguo ideograma que consta de dos partes, shou (cabeza) y chuo (ir). La parte superior representa a un rostro o cabeza y la parte inferior representa a un ser humano corriendo, en conjunto significa camino o marcha (iter).

La primera referencia al Tao, aparece en el Tao Te Ching, libro atribuido a un personaje mítico, Lao-Tsé. Sus enseñanzas, y las de su sucesor Chuang-Tse constituyen el Taoísmo.

Hay un flujo en el universo que se llama Tao o Dao que fluye lentamente, pero nunca para y es increíblemente poderoso, manteniendo las cosas del universo en orden y equilibrio. Se manifiesta a través de cambios de estaciones, ciclos vitales o mutaciones de poder u orden. El Dao es la ley de todo. Es como el Dharma védico. Si sigues el Dao te haces uno. Además, conviene comprender el qi o chi (vapor, aliento o energía), porque el qi y el Dao van unidos, ya que el qi es la energía que circula en el universo, por lo que se puede decir que el Dao es flujo de qi.

El concepto del Tao se basa en aceptar que la única constante en el universo es el Cambio y que debemos aceptar este hecho y estar en armonía con ello. El cambio es el flujo constante del ser al no ser, de lo posible a lo real, yin a yang, femenino a masculino…el incesante movimiento alternante de los opuestos. El símbolo del Tao, llamado Taijitu, está constituido por el yin y el yang confluyendo en un círculo y conteniendo ambos en su seno el embrión de su opuesto.

Aparente dualismo pero auténtico monismo.

Taijitu (Taichi)

El Taiji es el principio generador de todas las cosas según la filosofía china tradicional. De él surgen los opuestos, el yin y yang. El término taiji se podría traducir como gran extremo, gran polaridad, gran división. Tai significa grande y ji significa polo o extremidad, Se asocia al concepto del wuji que es el estado primigenio del universo no diferenciado y sería anterior al surgimiento del taiji, la «gran polaridad» y de las dos fuerzas opuestas yin y yang.

El wuji se representa como un círculo vacío, mientras que algunos consideran que, al ser equivalente a la nada, no se puede representar.

Es citado por primera vez en el libro taoísta Luang Zi y también es nombrado en otro de los antiguos libros de la filosofía china el Yijing I Ching o I King, el Libro del los Cambios o Mutaciones. En el Yijing se comenta que las mutaciones, los cambios, tienen un gran extremo, del que nacen los dos aspectos, el yin y el yang, de los que a su vez nacen cuatro figuras, de las que a su vez nacen los ocho trigramas (Bagua) que determinan lo favorable y lo desfavorable, y de las que surgen los acontecimientos humanos.

 

 

Obsérvese que los Cuatro Elementos (Tierra, Aire-Viento, Agua, Fuego) forman parte del Bagua. Y que los tres primeros tienen polaridad negativa, pasiva, femenina, oscuro, de color negro (yin) y sólo uno, el Fuego, tiene polaridad positiva, activa, masculina, luminoso, de color blanco (yang).

En muchos sistemas gnósticos, al Ser Supremo se le conoce como la Mónada, el Uno, el Absoluto, Teleos Aion (el Eón perfecto), Bythos (la Profundidad o la Gran Profundidad), Proarché (Antes del Inicio) y Hé Arché (el Comienzo) y el Padre Inefable. El Uno es la fuente primordial del pleroma, la región de la luz. Esta Mónada es la fuente espiritual de todo lo que emana del pleroma y puede ser contrastada con la oscuridad de la materia pura. Las diversas emanaciones de «el Uno» se llaman eones. En determinadas variaciones del gnosticismo, especialmente las monistas, la mónada era el dios supremo que creó dioses menores o elementos (similares a eones).

En el cuerpo de conocimiento de la moderna Masonería especulativa, la gnosis es uno de los significados de la letra G. Hay otro significado esencial de esta letra que es el Genio. La Ciencia, el Arte y la Religión son obra del genio del ser humano. El cultivo del Genio innato debe ser el propósito del Compañero para poder alcanzar la Maestría. A su vez Genio y Gnosis están relacionados con otro de los significados de G, la Generación.

Gnosis implica conocimiento y también ciencia y sabiduría, pero no las de carácter profano y ordinario sino la verdadera ciencia y sapiencia, la conciencia interior de la realidad. El compañero se deberá esforzar en alcanzar la Gnosis a través del Genio personal para así comenzar a interpretar el gran Misterio de la Generación del universo.

El gnosticismo como vía hacia la gnosis y la iluminación, no es pues una doctrina exclusivamente cristiana ni de ámbito occidental. Aunque el cristianismo primitivo se haya apropiado de muchas de sus ideas y pensamientos, el gnosticismo existía mucho antes de que nacieran las religiones semíticas del Cercano Oriente. Y sobre todo, la gnosis supera y sobrepasa el enfoque dualista del universo porque las fuerzas primigenias opuestas son Uno en la Mónada.

H.·. C.·. Rafael Sierra
VV.·. de Cádiz, 6010

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